🎲 Juego para aprender las tablas de multiplicar: 8 ideas caseras

¿Buscas un juego para aprender las tablas de multiplicar que no requiera comprar nada ni una preparación interminable? Solo necesitas unos papeles, un dado, una tiza o incluso nada. Aquí tienes juegos de tablas de multiplicar para probar en familia, con la explicación de la regla, el material necesario y una variante si tu hijo duda. El objetivo no es ganar a un adulto que ya sabe las respuestas: se trata de encontrar los resultados y luego conseguir recordarlos sin ayuda.
Estos juegos complementan nuestro método para aprender las tablas de multiplicar. No hay un programa nuevo: simplemente elige los cálculos que ya se han visto en clase y una regla que le guste a tu hijo.
¿Qué juego para aprender las tablas de multiplicar elegimos hoy?

Empieza preguntando: «¿Prefieres cartas, dados, moverte o jugar sin material?» Después, elige una tabla que ya conozca y algunos resultados para reforzar. La duración depende de las ganas y el cansancio: es mejor una partida corta y tranquila que una sesión larga y pesada.
| Juego | Material | Tablas trabajadas | Elige si quieres… |
|---|---|---|---|
| Batalla multiplicativa | Cartas del 1 al 10 | Según las cartas que se usen | Comparar productos |
| Mistigri de las tablas | Pares cálculo-resultado | Algunos cálculos elegidos | Relacionar operación y respuesta |
| Memory | Las mismas parejas | Una tabla al principio | Jugar tranquilos en pareja |
| Dado y tabla objetivo | Un dado, una hoja | Una tabla, factores del 1 al 6 | Repetir sin mezclar todo |
| Bingo de resultados | Cuadrículas de papel, fichas | Una o dos tablas | Jugar en grupo, incluyendo hermanos |
| Rayuela de las tablas | Una tiza | A elegir | Un niño que necesita moverse |
| Desafío oral cooperativo | Ninguno | A elegir | Aprovechar un trayecto o una espera |
Juegos de cartas para las tablas de multiplicar
Un juego de cartas clásico, usando solo las cartas del 1 (as) al 10, o papelitos numerados, funciona perfectamente. El gran punto a favor del juego de cartas para las tablas de multiplicar es que aquí manda el azar, no la rapidez del adulto.
La batalla multiplicativa: cada uno calcula sus cartas
Preparación: toma dos series de números del 1 al 10. Baraja y reparte las cartas en dos montones iguales. Al principio, retira los números que tu hijo aún no utiliza.
- Cada jugador da la vuelta a dos cartas y dice su producto.
- Comprobad juntos los cálculos: el producto más alto gana las cuatro cartas, que se guardan aparte.
- En caso de empate, cada uno se queda con sus dos cartas. Cuando se acaben los montones, contad las cartas ganadas.
Por ejemplo, 3 × 4 da 12 y 2 × 5 da 10: el primer jugador gana esa ronda. Si un cálculo se atasca, ayúdale a reconstruirlo antes de seguir. Para trabajar solo la tabla del 4, deja un 4 fijo delante de cada uno y saca solo una carta por turno.
El mistigri de las tablas: parejas sin confusión
Haz seis parejas: una carta lleva una multiplicación, la otra su resultado. Para la tabla del 3, usa 3 × 1 y 3, 3 × 2 y 6, hasta 3 × 6 y 18. Añade una carta diferente, el mistigri, que no tiene pareja.
- Reparte todas las cartas. Cada uno coloca sus parejas leyendo el cálculo completo.
- Por turnos, roba una carta al azar de la mano del vecino y coloca cualquier nueva pareja que consigas.
- Cuando estén todas las parejas sobre la mesa, quien se quede con el mistigri pierde... y puede repartir la siguiente partida.
Para esta versión casera, elige resultados todos distintos. Si pones 3 × 4 y 2 × 6, dos operaciones buscan la respuesta 12: la preparación se complica. Estas equivalencias las veréis más adelante, con una regla específica.
El memory: encontrar el cálculo y su respuesta
Usa las parejas del mistigri, sin la carta suelta. Pon las operaciones a un lado y los resultados al otro, todas boca abajo. El jugador levanta una carta de cada grupo. Si coinciden, lee la igualdad en voz alta y se queda la pareja; si no, las vuelve a dejar. Id alternando los turnos, incluso tras acertar.
Empieza con pocas parejas. También puedes dejar los resultados a la vista: así el niño calcula antes de elegir su respuesta. Esta variante trabaja la multiplicación, no solo la memoria visual.
Juegos con dados y materiales para manipular

El dado y la tabla objetivo: ojo con el límite de los dados
Material: un dado normal y una hoja con la tabla elegida. Escribe, por ejemplo, « × 7 » en el centro. Por turnos, lanza el dado, multiplica el número obtenido por 7 y explica tu respuesta. Si sale un 4, sería 4 × 7 = 28.
Apuntad las caras que ya han salido e intentad entre todos conseguirlas todas. Fijad un número de turnos antes de empezar: no hace falta esperar mucho por una cara que no sale. Es un reto conjunto, sin perdedores.
El límite a tener en cuenta: un dado clásico va del 1 al 6. Multiplicar dos dados normales no permite practicar directamente los factores 7, 8, 9 y 10. Para cubrir toda la tabla, sustituye el dado por papelitos numerados del 1 al 10 y sácalos de un bol.
El juego de las filas: ver que 3 × 4 = 4 × 3
Con fichas, macarrones o piezas de Lego, pide a tu hijo que construya 3 filas de 4. Contad juntos: 12. Luego gira la hoja un cuarto de vuelta. Ahora se ven 4 filas de 3... y siguen siendo 12 fichas. El orden de los factores no cambia el resultado.
Este descubrimiento tranquiliza mucho: si tu hijo sabe 3 × 8, también sabe 8 × 3. Convertidlo en juego: un jugador dice un cálculo y el otro debe "darle la vuelta" y decir el resultado de ambos.
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El bingo de los resultados
Cada jugador dibuja una cuadrícula de 3 por 3 y escribe nueve resultados de la tabla que se está practicando, en cualquier orden. Para la tabla del 5: 5, 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40, 45. El encargado saca un papelito de un bol y lee el cálculo, por ejemplo « 6 por 5 ». Quien tenga el 30 pone una ficha encima. Gana quien complete una línea, y luego se cambia el encargado.
La rayuela de las tablas
Dibuja una rayuela con tiza y escribe un resultado en cada casilla. Antes de saltar a una casilla, el niño debe decir un cálculo que dé ese número: en la casilla 24, « 4 por 6 » o « 3 por 8 ». Aquí hay varias respuestas correctas, y eso es lo interesante: tu hijo descubre que un mismo resultado puede venir de varias tablas.
El reto oral: jugar juntos en vez de responder lo más rápido posible
En una cola o durante un paseo, un adulto propone un cálculo. El niño responde y luego pasa a ser el que pregunta. En el coche, el conductor no participa: debe estar atento a la carretera. Evita preguntas seguidas y deja tiempo para pensar.
Si duda con 7 × 4, dale una pista: « Conoces 7 × 2; ¿puedes doblar ese resultado? » Así pasa de 14 a 28. Buscad juntos algunas respuestas y luego cambiad de actividad. Para más ideas prácticas, consulta nuestros consejos para ayudar a tu hijo en matemáticas y nuestro artículo sobre el arte de aprender jugando.
Aprender las tablas de multiplicar jugando: buenos hábitos
- Una tabla cada vez al principio. Mezclar todas las tablas demasiado pronto convierte el juego en una adivinanza.
- Sin cronómetro al principio. Deja que calcule y compruebe. Los retos rápidos llegarán más adelante, solo con resultados ya conocidos y sin comparaciones con hermanos, hermanas o adultos.
- Menos cálculos en vez de castigos. Si hay muchos errores seguidos, retira cartas en lugar de poner penalizaciones.
- Vuelve a lo concreto si hace falta. Si aún no entiende qué es una multiplicación, vuelve a los grupitos de objetos antes de pedirle respuestas de memoria.
- Leer la igualdad entera. « 6 por 7, 42 » se recuerda mejor que solo « 42 ».
Para preparar tus cartas o tus cartones de bingo, las tablas de multiplicar para imprimir sirven de referencia: solo hay que copiar los cálculos elegidos. Algunas tablas cuestan más que otras; para esas, un pequeño truco ayuda, como la tabla del 9 con los dedos, que puedes encontrar en El Gran Libro de los Trucos Memorísticos.
Un juego para aprender las tablas de multiplicar, no un examen disfrazado
Un juego es un juego. Si tu hijo suspira cada vez que sacas las cartas, haz una pausa de unos días o deja que elija la regla. Si las dificultades persisten, habla con su profesor.
Y si buscas un momento de relax de verdad, sin cálculos, Le Grand Saut es nuestro mini-juego gratuito online: tu hijo elige una mascota Kidibook, salta obstáculos y recoge estrellas, en ordenador, tablet o móvil, sin registro. No es un entrenamiento de tablas, y está perfecto así: no todo juego tiene que ser un ejercicio.
Cuando una tabla se resiste a pesar de las partidas, un buen truco puede marcar la diferencia. El Gran Libro de los Trucos Memorísticos reúne trucos ilustrados para recordar lo que más cuesta en matemáticas, ortografía y otras materias, desde CP hasta CM2. Un complemento ideal a los juegos: jugamos para repetir, y guardamos el truco para los cálculos difíciles.
Elige solo un juego esta noche, una sola tabla, y jugad una partida. Mañana, quizá tu hijo te pida la revancha.
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Tus preguntas
¿Qué juego elegir si mi hijo aún no se sabe las tablas?
Empieza con el dado usando solo una tabla ya explicada en clase, o con el memory mostrando los resultados. Permite usar objetos y la tabla de referencia. El juego sirve primero para reconstruir los resultados, no para exigir que los recite de memoria.
¿Se pueden trabajar todas las tablas con dos dados clásicos?
No directamente: las caras de un dado van del 1 al 6. Para incluir los factores 7, 8, 9 y 10, saca papeles numerados del 1 al 10 de un bol, o usa un dado para la tabla objetivo y completa con papeles.
¿Cómo hacer un juego de cartas de tablas de multiplicar casero?
Recorta rectángulos de papel. Escribe una multiplicación en una carta y su resultado en otra, eligiendo resultados todos distintos. Con estas parejas, puedes jugar a mistigri, memory o batalla.
¿Hay que cronometrar las respuestas para avanzar?
No es necesario para estos juegos. Deja primero tiempo para calcular y comprobar. Si a tu hijo le gustan los retos rápidos, proponlos solo con resultados ya conocidos, sin comparar con hermanos, hermanas o adultos.
¿Existen juegos de multiplicación gratuitos para hacer en casa?
Sí: la batalla, el mistigri, el memory, el bingo, la rayuela y el reto oral solo necesitan papel, una tiza o nada. Las tablas de multiplicar imprimibles sirven de referencia para preparar cartas y tableros.
¿Le Grand Saut sirve para repasar las multiplicaciones?
No. Le Grand Saut es un mini-juego gratuito donde eliges una mascota Kidibook, saltas obstáculos y recoges estrellas. Para trabajar las multiplicaciones, usa los juegos de cartas, dados o los retos orales que se describen en este artículo.


